© 2019 hecho por Barzza.

Con la mira puesta en el yuyo colorado

26 de Junio    de 2019

El yuyo colorado posee características especiales y atributos biológicos que la convierten en una maleza agresiva y muy difícil de manejar eficazmente. Se propaga rápidamente por el país y es necesario estar preparados para evitar el crecimiento en nuestros lotes. Compartimos algunos apuntes para evitar que el yuyo colorado sea un problema.

En el género Amaranthus hay dos especies de principal presencia en Argentina, la A. palmieri y la A. hybridus, ambas vulgarmente llamadas ¨yuyo colorado¨. Son especies anuales de ciclo primavera-estivo-otoñal que se reproducen por semillas. Hoy son consideradas  dentro de las malezas más problemáticas en nuestro país por su resistencia a herbicidas de uso frecuente (ej. Glifosato y ALS). La Amaranthus fué la primera maleza resistente declarada en Argentina en 1996.

Una de sus principales diferencias es que mientras que A. hybridus es una especie nativa, A. palmeri es una maleza que viene de los Estados Unidos a través de la importación de semillas contaminadas y/o en maquinaria agrícola usada y sucia. Es una planta de ciclo que puede alcanzar hasta 2.5 m de altura, con una enorme capacidad de crecimiento y fecundidad. Otra diferencia entre ambas es que A. palmeri posee individuos “machos” (productores de polen) e individuos “hembra” (proveedores de óvulos), en cambio A. hybridus tiene la inflorescencia femenina y masculina en un mismo individuo.

Es posible encontrarlas en gran parte de las regiones de cultivos extensivos como: Norte y Oeste de la provincia de Buenos Aires, Sur de Entre Ríos, Sur y Norte de Santa Fe, Córdoba y San Luis, Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Salta y Jujuy.

Se desarrolla como una maleza para los cultivos de verano y es un problema importante para el maíz y la soja, por su resistencia al glifosato. Esta capacidad de escape sumada a su capacidad de diseminación la convierte en una maleza altamente agresiva. Además, la resistencia es hereditaria y la madre se lo transmitirá a sus descendientes, lo que da continuidad el problema potenciándolo a través de las generaciones.

Pero las características que la transforman en una maleza difícil de controlar no descansan únicamente en sus resistencia. También A. palmeri demuestra tasas de crecimiento muy altas (3-4cm por día) lo que le permite escapar de controles de herbicidas post-emergentes. Por otro lado, una vez alcanzada la madurez, puede producir más de 500.000 semillas que serán diseminadas gracias a los animales y las máquinas. En un estudio reciente Norsworthy et al., (2014) comprobó que una planta aislada de A. palmeri puede colonizar entre 95 y 100% del lote en sólo 3 años luego de su aparición.

 

Como combatirla

 

El riesgo de pérdidas significativas en el rendimiento de los cultivos exige la integración de prácticas de manejo de alta eficacia. Un programa de manejo integrado que debe incluir un frecuente y prolijo monitoreo, una precisa identificación de las malezas en estadios tempranos y la implementación de prácticas complementarias a las químicas. El combate contra esta maleza debe considerar la aparición de otras malezas resistentes y sus modos de supervivencia, teniendo una estrategia integral que contemple todas las posibilidades. Como la implementación de aplicaciones de herbicidas con distintos modos de acción, acciones preventivas y curativas, limpieza de maquinaria, rotación de cultivos, cultivos de cobertura y controles mecánicos y químicos. La estrategia para controlar la Amaranthus deberá consistir en dos objetivos principales:

  • Primer objetivo: impedir su germinación y establecimiento en el lote.

  • Segundo objetivo: evitar la producción de semillas y su dispersión.

 

Fuentes consultadas

Con la mira puesta en Yuyo Colorado

26 de Junio    de 2019

El yuyo colorado posee características especiales y atributos biológicos que la convierten en una maleza agresiva y muy difícil de manejar eficazmente. Se propaga rápidamente por el país y es necesario estar preparados para evitar el crecimiento en nuestros lotes. Compartimos algunos apuntes para evitar que el yuyo colorado sea un problema.

En el género Amaranthus hay dos especies de principal presencia en Argentina, la A. palmieri y la A. hybridus, ambas vulgarmente llamadas ¨yuyo colorado¨. Son especies anuales de ciclo primavera-estivo-otoñal que se reproducen por semillas. Hoy son consideradas  dentro de las malezas más problemáticas en nuestro país por su resistencia a herbicidas de uso frecuente (ej. Glifosato y ALS). La Amaranthus fué la primera maleza resistente declarada en Argentina en 1996.

Una de sus principales diferencias es que mientras que A. hybridus es una especie nativa, A. palmeri es una maleza que viene de los Estados Unidos a través de la importación de semillas contaminadas y/o en maquinaria agrícola usada y sucia. Es una planta de ciclo que puede alcanzar hasta 2.5 m de altura, con una enorme capacidad de crecimiento y fecundidad. Otra diferencia entre ambas es que A. palmeri posee individuos “machos” (productores de polen) e individuos “hembra” (proveedores de óvulos), en cambio A. hybridus tiene la inflorescencia femenina y masculina en un mismo individuo.

Es posible encontrarlas en gran parte de las regiones de cultivos extensivos como: Norte y Oeste de la provincia de Buenos Aires, Sur de Entre Ríos, Sur y Norte de Santa Fe, Córdoba y San Luis, Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Salta y Jujuy.

Se desarrolla como una maleza para los cultivos de verano y es un problema importante para el maíz y la soja, por su resistencia al glifosato. Esta capacidad de escape sumada a su capacidad de diseminación la convierte en una maleza altamente agresiva. Además, la resistencia es hereditaria y la madre se lo transmitirá a sus descendientes, lo que da continuidad el problema potenciándolo a través de las generaciones.

Pero las características que la transforman en una maleza difícil de controlar no descansan únicamente en sus resistencia. También A. palmeri demuestra tasas de crecimiento muy altas (3-4cm por día) lo que le permite escapar de controles de herbicidas post-emergentes. Por otro lado, una vez alcanzada la madurez, puede producir más de 500.000 semillas que serán diseminadas gracias a los animales y las máquinas. En un estudio reciente Norsworthy et al., (2014) comprobó que una planta aislada de A. palmeri puede colonizar entre 95 y 100% del lote en sólo 3 años luego de su aparición.

 

Como combatirla

 

El riesgo de pérdidas significativas en el rendimiento de los cultivos exige la integración de prácticas de manejo de alta eficacia. Un programa de manejo integrado que debe incluir un frecuente y prolijo monitoreo, una precisa identificación de las malezas en estadios tempranos y la implementación de prácticas complementarias a las químicas. El combate contra esta maleza debe considerar la aparición de otras malezas resistentes y sus modos de supervivencia, teniendo una estrategia integral que contemple todas las posibilidades. Como la implementación de aplicaciones de herbicidas con distintos modos de acción, acciones preventivas y curativas, limpieza de maquinaria, rotación de cultivos, cultivos de cobertura y controles mecánicos y químicos. La estrategia para controlar la Amaranthus deberá consistir en dos objetivos principales:

  • Primer objetivo: impedir su germinación y establecimiento en el lote.

  • Segundo objetivo: evitar la producción de semillas y su dispersión.

Impedir su germinación y establecimiento en el lote

Para llevar adelante el primer objetivo se deben realizar aplicaciones de herbicidas durante los meses de primavera, en los momentos de pre-siembra o pre-emergencia del cultivo de verano (maíz o soja). Se recomienda utilizar herbicidas residuales para que su control se prolongue hasta el momento de una segunda aplicación en post-emergencia (15 o 20 días luego del primer tratamiento). El empleo oportuno de herbicidas residuales es clave a fin de evitar las emergencias tempranas de primavera y para contribuir a reducir la magnitud del banco de semillas; dentro de éstos, podemos citar a algunos de los siguientes grupos:

  • Triazinas: atrazina, zimazina, metribuzín, prometrina;

  • Ureas: diurón, linurón

  • Cloroacetamidas: metolaclor, S-metolaclor, acetoclor, dimetenamida.

  • Dinitroanilinas: pendimetalina, trifluralina.

  • Inhibirores de protox (PPO): flumioxazín, sulfentrazone .

  • Inhibidores de pigmentos: flurocloridona, clomazone, diflufenicán,

 

Las combinaciones de algunos principios activos con diferentes mecanismos de acción y su aplicación secuencial, en general tienen un mayor impacto y pueden extender el período de protección previniendo la evolución de la resistencia.

Una práctica que sigue esta premisa es la que se conoce como “overlapping”: superponer herbicidas residuales. Se intenta mantener siempre residuos de herbicidas en el suelo para frenar las germinaciones escalonadas de malezas, especialmente las que ocurren desde fines de octubre a fines de febrero. Consiste en realizar un primer tratamiento en pre-siembra o en pre-emergencia del cultivo y luego, un segundo tratamiento a los 15 o 20 días del primero (el overlapping). Este segundo tratamiento debe aplicarse dentro del período en el cual el herbicida aplicado en primer término aún está actuando de modo que el nivel de actividad biológica se mantiene elevado por un lapso de tiempo mayor debido a que se ralentizan los procesos de disipación. En esta técnica es importante que ambos herbicidas tengan mecanismos de acción diferentes contribuyendo así a prevenir la evolución de resistencia.

Es prioritario que la aplicación se realice antes a que las plantas de Amaranthus alcancen la madurez para evitar la diseminación de semillas y que la práctica sea efectiva. Ahora bien, puede ocurrir que de este control escapen plantas de Amaranthus o incluso pueden germinar y emerger plantas jóvenes hacia fines del verano o durante el otoño. En ambos casos, las plantas alcanzarán la madurez y producirán semillas que irán al banco del suelo para pasar allí el invierno y convertirse en un problema durante la campaña siguiente.

Herbicidas post-emergentes de la maleza:
 

  • Inhibidores de fotosistema II: atrazina

  • Inhibidores de la síntesis de glutamina: glufosinato de amonio

  • Herbicidas hormonales: 2,4D, 2,4 DB, MCPA, dicamba, picloram, benazolin.

  • Inhibidores de protox (PPO): saflufenacil, fomesafén, lactofén, acifluorfén, fluoroglicofén, oxifluorfén, aclonifén. (de contacto).

 

 

Evitar la producción de semillas y su dispersión

Para el cumplimiento de este objetivo, es necesario contemplar varias variables, cada una en su momento. Se debe apuntar a evitar la producción y liberación de semillas de Amaranthus que se da lugar durante el otoño.

Una buena práctica recomendada es implementar una rotación de cultivos que permita alternar herbicidas con distintos modos de acción y disponer el arreglo espacial para maximizar su competitividad sobre las malezas. Por ejemplo reducir la distancia entre hileras y/o selección de variedades que ocupen rápidamente el espacio. Los cultivos de cobertura son otra clave expresada por Aapresid porque contribuyen a suprimir las emergencias de Amaranthus de manera significativa al disminuir la temperatura y la alternancia térmica como así también la cantidad de luz que llega al suelo.

Es importante evitar que la cosechadora u otros equipos relacionados con la cosecha y el transporte se transformen en una vía de difusión de la maleza. Se recomienda ser muy estricto con la limpieza de la cosechadora previa a la cosecha, sobre todo si viene de lotes desconocidos o infestados con Amaranthus. Los especialistas del INTA ofrecen una guía para la correcta limpieza de cosechadoras que, por ejemplo, indica utilizar el flujo de aire para limpiar zonas críticas de acumulación de simientes.

No debemos olvidar el monitoreo frecuente de los lotes, caminos, cunetas, banquinas, baldíos y bordes a fin de detectar tempranamente su presencia. Mantenerse informado sobre la evolución de esta maleza en la zona, también es un factor importante para su prevención.

.

 

Consideraciones finales


Para controlar la proliferación de semillas de Amaranthus debemos tener en cuenta lo siguiente:
 

  • Las plantas que alcancen a semillar previo a la cosecha del cultivo caerán al suelo. Para evitarlo se recomienda un correcto control pre-emergente y post-emergente con herbicidas con larga residualidad.

  • Cuando algunas plantas alcanzan la madurez simultáneamente con el cultivo debemos evitar que sus semillas quedan en las cosechadoras y sean transportadas a otros lotes diseminando a la maleza. Para lo que debemos realizar una limpieza de los equipos fuera de los lotes para evitar una futura germinación.

  • Por último, las plantas que maduran después de la cosecha, se las debe tratar con la aplicación de un herbicida no selectivo o un control mecánico que elimine las plantas, evitando que logren producir semillas. Esto realizarlo inmediatamente después de la cosecha del cultivo de maíz o soja.
     

Fuentes consultadas