Control de las chinches sobre los cultivos de soja

30 de Diciembre   de 2019

Alertas por ataques cada vez más tempranos de chinches en soja, compartimos todo lo que necesitas saber para cuidar tu cultivo y rendir al máximo.  

Los daños que generan el complejo de chinches afecta el rendimiento de nuestros cultivos, la calidad del grano de soja y su poder germinativo. Este daño se presenta porque las chinches se alimentan de la savia que encuentran en las plantas a través de estiletes bucales que facilitan la extracción. Agregando también que pueden ser plagas vectores de hongos e inyectar toxinas y enzimas  en los tejidos.


Generalmente sus primeros ataques se dan hacia finales de las etapas vegetativas o durante la floración del cultivo, siendo en general muy leve en esta última fase. Si bien en las últimas campañas vimos ataques cada vez más tempranos, a partir de R3, cuando comienza la formación de las vainas, estos ataques comienzan a intensificarse, coincidiendo con un incremento de las poblaciones que continúa  a lo largo de los restantes estados fenológicos, hasta que el cultivo llega a su madurez fisiológica (R7) y las poblaciones migran.
 

Características de la chinche verde (Nezara viridula):


Las chinches inician la colonización al final del periodo vegetativo o inicio del periodo de floración (R1–R2). En esta etapa los chinches dejan a los hospederos alternativos o bien están saliendo de una prolongada diapausa.


A partir de la aparición de vainas R3, se inicia el periodo de reproducción, observándose gran cantidad de ninfas en el cultivo, por lo cual se denomina “periodo de alerta”. En la etapa de desarrollo de vainas (R4) y el inicio de llenado de granos (R 5.1) es el estado más susceptible a su ataque y la población tiende a aumentar sustancialmente. Este periodo es conocido como “periodo crítico”. La población alcanza el pico máximo en el periodo (R6), luego la población decrece porque los granos alcanzan la madurez fisiológica.


Tanto los adultos como las ninfas tienen el hábito de picar el tejido vegetal y succionar el contenido celular. Las ninfas de primer instar o estadio no se alimentan, a partir del tercer, cuarto y quinto estadio si se alimentan y pueden causar daños semejantes a los adultos.

Claves para su control

Para definir una estrategia eficiente de control, la clave reside en reconocer cuál es el tipo que está afectando el cultivo, mediante un riguroso monitoreo e identificación de las especies. En función de ello, debemos combinar estrategias culturales, biológicas y químicas para mantener las poblaciones de chinches por debajo del umbral de daño económico.


El método de paño vertical resulta efectivo para una correcta estimación de la población. Lo recomendable es que la frecuencia de los muestreos debe realizarse semanalmente y en diferentes sectores de cada lote, contabilizando las chinches adultas con las ninfas grandes (más de 0,5 cm de largo), y las ninfas pequeñas (menos de 0,5 cm de largo).


La integración de estrategias de control en un sistema de manejo integrado de plagas es clave para mejorar la sustentabilidad de la producción en términos ambientales, sociales y económicos. 
 

Control biológico
Algunos estudios han identificado un conjunto de organismos benéficos para el control de la “chinche” como son insectos parasitoides de huevos (Trissolcus basalis, Telenomus podisi, Trissolcus teretis, Trissolcus urichi y Eupelmus sp), parasitoides de adultos (Trichopoda gicomellii) y predadores  de adultos (ej. Hexacladia smithii), hongos (Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae).

Control químico
El control químico es una de las principales estrategias para reducir la población de la plaga por su rapidez y flexibilidad. Realizando el control durante el periodo reproductivo, cuando existan hasta 2 adultos por metro se recomienda realizar la aplicación. Desde el periodo R4 – R5 la población debe ser mínima.


Los productos más utilizados para esta estrategia son piretroides (cipermetrina, labdacialotrina, alfametrina, bifentrin) y neonicotenoides (imidacloprid, acetamiprid, tiametoxan).


En la actualidad se da una tendencia a utilizar mezclas de principios activos para lograr una mayor persistencia debido a la acción sistémica de los neonicotinoides que mejoran la eficacia del control de ninfas. Como recomendamos en varias ocasiones,  es importante la rotación de principios activos para la prevención de la aparición de resistencias. Lo ideal es realizar la rotación de ingredientes activos incorporando una aplicación de fosforados, por el riesgo de la tolerancia y resistencia de parte de los chinches a los insecticidas.


En la medida que se ponga en práctica las aplicaciones solo en la etapa reproductiva cuando exista la población de 2 adultos por metro lineal y con los insecticidas adecuados en dosis adecuadas, se puede esperar la disminución de esta plaga y así la disminución de los daños al cultivo.