Campo Limpio, generando una economía circular por una agricultura sustentable

El objetivo de Campo Limpio es promover y gerenciar un sistema de gestión integral de envases vacíos de fitosanitarios a nivel nacional. La enorme tarea de interactuar con todos los participantes de la cadena agrícola, coordinando tareas y responsabilidades, es dirigida por Ernesto Ambrosetti. Gleba forma parte del desafío.

Campo Limpio es una organización que surge como consecuencia de la Ley 27.279 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la de Gestión de Envases Vacíos de Fitosanitarios, aprobada por el Congreso el 14 de septiembre de 2016 y promulgada por el Ejecutivo en octubre de 2016. Entrando en vigor a principios de 2018.


Como respuesta a una iniciativa de las empresas “registrantes” de productos agroquímicos, basándose en el modelo de Brasil y tratando de cumplir las exigencias de la con la ley 27.279, Campo Limpio comienza a tomar forma. Su objetivo básico es implementar en todo el país, un sistema de gestión integral de recolección de envases vacíos de fitosanitarios para el tratamiento y reciclado del plástico recuperado. 
Uno de los desafíos que enfrenta la entidad es lograr un sistema operativo que coordine los distintos actores de la cadena de comercialización de fitosanitarios, lo que se presenta como uno de los proyectos ambientales más ambiciosos del momento.


En otras palabras, facilitar a los productores un esquema para que entreguen los envases utilizados en los Centros de Acopio Transitorios (CAT), para desde allí puedan ser trasladarlos a los centros de reciclaje habilitados. Canalizando el aporte de pequeños, medianos y grandes participantes, trabaja para:

los envases vacíos de fitosanitarios, generando une economía circular con el objetivo de un campo más sustentable.

 

 

 

​Responsabilidades compartidas 


Cada participante de la cadena productiva agroindustrial tiene una responsabilidad y obligación especifica en este esquema de economía circular.


El Productor agropecuario debe:

 

  • Realizar el tripe lavado o lavado a presión de los envases vacíos.

  • Perforarlos en su base para evitar su reutilización.

  • Almacenarlos en algún lugar apropiado dentro de sus instalaciones (en lo posible).

  • Trasladarlos al CAT más cercano y con disponibilidad de recepción.

  • En el CAT recibirá un certificado de entrega de envases vacíos.


Las Autoridades Nacionales, Provinciales y Municipales, deben:

 

  • Velar por la implementación de la ley.

  • Aportar sus requerimientos e integrarlo a través de la autoridad de aplicación asignada.

  • Colaborar en la definición y localización de los puntos estratégicos de los CAT.

  • Colaborar con los recursos disponibles en la implementación del sistema.

  • Comunicar y capacitar los procesos y obligaciones que se deben cumplir.

Los Registrantes (quienes producen el envase con el agroquímico) deben:

  • Recuperar los envases ya son legalmente los dueños de estos.

  • Responsabilizarse por la logística necesaria para la implementación del sistema, derivando desde los CAT, los envases no reciclables a su destrucción y los lavables a los centros de reciclado.

  • Comunicar y capacitar a sus clientes en los procesos y obligaciones que deben cumplir.

 

 

Los Distribuidores o Comercializadores deben:

  • Sumarse al sistema de gestión.

  • Generar propuestas  de mejoras operativas.

  • Sumar recursos a la implementación del sistema.

  • Comunicar, capacitar y concientizar a sus clientes en los procesos y obligaciones.


A este momento, son aproximadamente 100 empresas están adheridas a la Organización. Ellas representan más del 90% de los envases que se comercializan en el mercado. El sistema de gestión de envases ya de se presentó en las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 


Actualmente existen 15 Centros de Acopio Transitorio (CAT) en funcionamiento y varios más listos para su habilitación. Proyectando llegar a implementarlos en unas 60 localidades en todo el país. Se trata de instalaciones que se utilizan para recepcionar, acondicionar y derivar los envases vacíos de fitosanitarios a los canales de valorización o disposición final.

​Sistema de trazabilidad 

La responsabilidad el desarrollo del sistema de trazabilidad de los envases le cabe a la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Campo Limpio desarrolló en paralelo su propio sistema de trazabilidad compatibilizándolo con el de la Secretaria de Ambiente y con el del SENASA. Así, se logra integrar todo en un sistema único donde los datos cargados impactan en todos los sistemas.


La trazabilidad del envase comienza en el momento de la compra. En la operación queda registrado el CUIT del comprador y la cantidad de bidones comprados. El Productor tiene 365 días para entregar los envases al centro de acopio en las condiciones descriptas. Allí recibe un certificado de entrega. De no realizarse la devolución de los envases vacíos en tiempo y forma, el productor será multado y hasta imposibilitado de comprar más agroquímicos. 

CampoLimpio realiza capacitaciones y campañas de concientización en conjunto con las empresas que forman parte de la institución, los gobiernos y actores relacionados con la cadena de valor, con el fin de dar aportes en cada rol del proyecto.
El desafío de un campo sustentable requiere del compromiso de todos, por ello trabaja activamente con la comunidad agropecuaria y el sector público.

 

Mas información en : www.campolimpio.org.ar