Ganando rinde y calidad con fertilizantes foliares en el trigo

El trigo muestra una gran respuesta en rendimiento frente al agregado de nutrientes. La fertilización foliar suministra estos nutrientes a través de su follaje.  Está demostrado que la aplicación de fertilizantes foliares en trigo otorga un adicional en rendimiento y calidad.

El trigo como otras gramíneas contribuyen a aportar buenas cantidades de carbono al suelo, y este a formar parte de la materia orgánica. Es necesario que el rendimiento unitario (rinde/ hectárea) aumente, ya que en una amplia zona del país el trigo tiene un gran potencial y se podrían alcanzar rendimientos mayores si el cultivo estuviera debidamente  nutrido.

 

Desde el principio

El primer paso, ya definido el lote a sembrar, es conocer que disponibilidad de nutrientes que tiene ese lote. El análisis de suelo para su correcto diagnóstico es una herramienta fundamental. Un análisis de suelo puede costar alrededor de 2 a 3 USD/ha, esta inversión puede traducirse en ganancias en rinde e ingresos extra de entre 100 y 200 USD/ha.


En segunda instancia debemos  tener en cuenta es la historia del lote, y en función de las perspectivas climáticas y las posibilidades de cada productor, definir la estrategia de fertilización, a fin de compensar las carencias de nutrientes en el suelo. Asi podremos resolver las carencias de fósforo, nitrógeno, azufre y otros nutrientes que nos puedan estar limitando la producción.
Luego podemos recurrir a la potenciación del rendimiento que el ambiente nos permite, con la ayuda de la fertilización foliar. Siempre debemos tener en cuenta que esta es complementaria de la fertilización tradicional y no la debemos utilizar como la única fertilización de nuestro cultivo. 


Hoy, continúan desarrollándose nuevas tecnologías con potencialidad para mejorar la productividad e incrementar la eficiencia de uso de los nutrientes. Por lo que el uso de fertilizantes foliares en esquemas optimizados de producción puede otorgar un adicional en rendimiento y calidad del producto cosechado.


Las ventajas comparativas de la absorción foliar respecto a la aplicación de los formulados sólidos son: independizarse de las necesidades de lluvias, posibilidad de combinar su aplicación con la de los herbicidas y/o fungicidas para el correspondiente control de malezas y enfermedades presentes y disminuir el tiempo operativo.


En el cultivo de trigo los fertilizantes foliares han sido evaluados en dos momentos: desde fines de macollaje a inicios de encañazón, y durante el período crítico, desde tres nudos alongados hasta un tercio de grano. En las aplicaciones durante el período crítico mejoran la tasa de crecimiento en el momento en que se está definiendo el rendimiento.
 

 

Se han logrado muy buenos resultados al hacer coincidir las aplicaciones de fertilizante foliar con  herbicidas, insecticidas y los fungicidas.

Nutrición en tiempos secos

 

Se recomienda fertilización foliar cuando las condiciones ambientales limitan la absorción de nutrientes por las raíces. Existe una demanda de nitrógeno y fósforo, y aunque el suelo tenga una buena conformación y una buena cantidad de fósforo, en ocasiones este no está  disponible para ser absorbido. Dentro del proceso fisiológico del trigo, el nitrógeno es vital para la retención de agua y en el proceso de transformación de algunas proteínas dentro de la planta. Estas proteínas tienen mucho que ver con la resistencia y con el aumento de la pared celular, lo que impide una evaporación rápida. Por eso las aplicaciones de fertilizante foliar se recomiendan especialmente en casos de sequía, porque reduce notablemente el stress hídrico que sufre la planta.

 
El INTA investiga


Durante tres campañas la Agencia de Extensión Rural INTA 9 de Julio, realizó una experiencia para estudiar el comportamiento de un fertilizante foliar con diferentes dosis de nitrógeno inicial.


Se ajustó el contenido de fósforo y azufre, fertilizándose en las tres campañas. Respecto al nitrógeno se establecieron 4 dosis: un testigo de nitrógeno, el cual dispuso lo que tenía el suelo y a los demás tratamientos se les adicionó nitrógeno, como urea a fin de alcanzar 100 – 125 y 150 kg/ha de nitrógeno. Las experiencias en todos los años fueron iguales en cuanto a la nutrición nitrogenada, con la diferencia que a estos últimos se los complementó con una fertilización foliar entre fin de macollaje y primer nudo con un fertilizante foliar de nitrógeno + calcio.


En el siguiente cuadro se presenta el resultado promedio de las tres campañas.

Como se interpreta en el cuadro, en la medida en que la disponibilidad de nitrógeno se incrementó, el rendimiento también lo hizo. Así mismo, reconocemos que cuando se complementó,  el rendimiento fue superior, ya que el fertilizante foliar se complementó muy bien con los fertilizantes de base, potenciando el rendimiento.

 

¿Cómo mejorar la eficacia de la fertilización foliar?

 

Existen varios factores afectan la eficacia de la fertilización foliar. Uno de ellos es el pH de la solución de rociado foliar, ya que los nutrientes deben estar en forma soluble para que la planta sea capaz de absorberlos. El pH afecta la solubilidad de los nutrientes y su interacción con otros componentes en el agua. Generalmente, un pH ácido mejora la penetración de nutrientes a través de las superficies de las hojas. 

El pH afecta a la absorción de los nutrientes por el follaje en tres formas:


- El pH afecta la carga de la cutícula (capa de cerosa que cubre las hojas) y por lo tanto, su selectividad a los iones.
- La forma iónica de nutrientes es dependiente del pH, por lo tanto, el pH puede afectar la tasa de penetración.
- El pH podría afectar la fitotoxicidad de los compuestos aplicados.


Podemos concluir que el pH de la solución de pulverización debe ser ajustada de acuerdo con el nutriente aplicado. Compartimos algunas recomendaciones para ganar eficiencia en la aplicación:


Usando coadyuvantes
El uso de surfactantes  aumenta la retención de la solución de rociado mediante la reducción de la tensión superficial de las gotas. Por lo tanto, contribuyen a una cobertura más uniforme del follaje.

Sin surfactante            Con surfactante

 

Momento de aplicación

El mejor momento para aplicación foliar es temprano en la mañana o al atardecer, cuando los estomas están abiertos. La fertilización foliar no es recomendable cuando la temperatura supera los 27 ° C.

Tamaño de las gotas

Gotas pequeñas cubren un área más grande y aumentan la eficiencia de las aplicaciones foliares. Sin embargo, cuando las gotas son demasiado pequeñas (menos de 100 micrones), podría ocurrir una desviación.

Volumen de la solución
El volumen aplicado de la solución tiene un efecto significativo sobre la eficacia de absorción de nutrientes. El volumen de la solución debe ser tal, que sea suficiente para cubrir completamente el follaje de la planta, pero no demasiado alto para que se escurra de las hojas.

 

Conclusión
 

La fertilización de trigo es una práctica de gran impacto productivo. Las claves para diseñar estrategias de fertilización se deben basar en un correcto diagnóstico, para luego seleccionar los fertilizantes y métodos de aplicación más adecuados para el sistema de producción.


Las experiencias permiten demostrar que se puede, con una fertilización adecuada, superar ampliamente el promedio nacional de trigo. Cuando la fertilización tradicional es complementada con un fertilizante foliar, el rendimiento y la calidad del producto se ven beneficiados.