Fosfitos: una nueva tecnología para potenciar el rendimiento en trigo

Los fosfitos son compuestos químicos de creciente popularidad como inductores de la resistencia de las plantas y/o fungicida, que han demostrado una mejora en los rendimientos de los cultivos a través de su efecto supresor de algunas enfermedades.

La sanidad del trigo es fundamental y critica para lograr cultivos de calidad con buenos rindes. Para tener éxito ante casos de alertas de roya amarilla, de roya anaranjada y/o mancha amarilla en nuestros cereales, la clave está en estar muy atentos, profundizar los monitoreos y anticiparse con herramientas eficientes que garanticen calidad y rendimiento. 


El fósforo (P) es un elemento esencial requerido por todos los organismos vivos. En su forma elemental no aparece en la naturaleza ya es muy reactivo, y se combina rápidamente con otros elementos como oxígeno (O) e hidrógeno (H). Al oxidarse completamente, se une con cuatro átomos de O para formar la molécula de fosfato. Pero cuando no se oxida completamente un átomo de H ocupa el lugar del O y la molécula resultante se denomina “fosfito”. Esta situación en la estructura molecular causa significativas diferencias que impactan sobre la solubilidad relativa del material y afectan la absorción y metabolismo de las plantas. Las sales de fosfito son más solubles que las sales análogas de fosfato. El fosfito pasa por una transformación gradual después de incorporarse al suelo hasta formar fosfato, que es la forma más estable de P en el ambiente. Los fosfitos se consideran principalmente inductores de la resistencia de las plantas y/o fungicida. 


Hoy, la utilización de fosfitos constituye una técnica que comienza a ser aplicada en cultivos extensivos y con distintas opiniones en relación a sus efectos sobre las plantas y los patógenos. Muchos los consideran como un fertilizante, otros como inductor de la resistencia de las plantas y otros, como fungicidas. Algunos investigadores postularon que los impactos positivos de su aplicación sobre los rendimientos y calidad de varios cultivos, se deben en mayor medida a la supresión de enfermedades que a un efecto fertilizante.


En el período crítico de definición del rendimiento, suelen producirse situaciones de stress en el cultivo que impactan en el rendimiento final. Por eso la intervención con un biostimulante ayuda a mitigar estos impactos negativos, y permite al cultivo llege su mejor potencial de rinde, fortaleciendo el uso del fungicida en su acción preventiva y curativa. Los fosfitos son sales del ácido fosforoso, que además de corregir carencias nutricionales específicas, tienen acción fungicida y bactericida.


Estudios a campo evaluaron el efecto de un bioestimulante con fosfitos, sólo o en combinación con un fungicida mezcla sobre aspectos morfológicos de la planta de trigo, la mancha amarilla (Pyrenophora triticirepentis Died.)  y componentes del rendimiento de trigo (INTA EEA Paraná). El uso de bioestimulantes con fosfitos en su composición sólo o en combinación con la dosis mínima de marbete de una mezcla de estrobilurina y triazol incrementó la altura, peso fresco y seco de la parte aérea, redujo la severidad de la mancha amarilla y aumentó considerablemente el rendimiento de granos. La incorporación al sistema de producción del cultivo de trigo de bioestimulantes con fosfitos permite utilizar la dosis mínima de fungicidas en el caso de enfermedades necrotróficas como la mancha amarilla.
 

 

“El uso de fosfitos junto al manejo tradicional del cultivo, ayuda a potenciar las respuestas internas de las plantas frente a diversas condiciones de estrés”

Beneficios de aplicar fosfitos

Como fertilizantes foliares, son excelentes correctores de deficiencias de nutrientes (calcio, magnesio, zinc, cobre, manganeso, potasio), dependiendo de la elección del fosfito las necesidades puntuales de los cultivos. 


Como acción fungicida, actúa sobre los Oomycetes (Phythophtora, Pythium), responsables, por ejemplo, de las enfermedades de raíz. También controla Rhizoctonia, que es otro hongo del suelo.


Además cuentan con la ventaja de tener doble circulación (xilema y floema) dentro de la planta, ventaja fundamental para el control de Fusarium y del Pietín, ya que los fungicidas tradicionales se “montan” en el fosfito y llegan hasta la raíz, protegiendo a toda la planta.

Por otro lado, su acción sobre el resto de los hongos es preventiva. Inducen a la planta a la formación de las fitoalexinas, sustancias de defensa de los vegetales. Fortaleciéndola ante el ataque de hongos, y también de bacterias y de insectos chupadores, ya que estas sustancias también se forman cuando se producen las picaduras de los mismos.


Como beneficios adicionales, en trigo por ejemplo: tienen acción bactericida específica sobre los géneros Pseudomonas, Xanthomonas, Erwinia, Streptomyces, y su acción preventiva sobre el resto de las bacterias. No producen resistencia y son inocuos para el ambiente y el ser humano. Tienen período de carencia cero (USDA) y son compatibles con gran cantidad de agroquímicos.
 

 

Cuando conviene aplicar fosfitos

 

Lo que se busca al aplicar fosfitos es lograr una activación del mecanismo de resistencia de la planta y a su vez, lograr mayor sanidad. Esto apunta a que la planta esté más preparada para soportar condiciones de estrés y mejorar las variables agronómicas de manera tal de poder aprovechar los recursos que tiene el cultivo durante su ciclo de desarrollo.


Existen 3 momentos recomendados para la aplicación de fosfitos de potasio, apuntando a cuidar al cultivo de trigo desde la semilla hasta la cosecha:


Emergencia y establecimiento
La primera aplicación es junto con la semilla, asegurando la implantación del cultivo y la densidad de siembra seleccionada. Por otro lado, permite que la planta gane en rusticidad por medio de un mejor sistema radicular y se encuentre mejor preparada antes situaciones de estrés.


Estado vegetativo
La segunda aplicación se debería realizar durante el macollaje temprano, orientando a que el sistema radicular complete su desarrollo de manera rústica y vigorosa y evitar que situaciones de estrés detengan el desarrollo de las estructuras reproductivas.

 

Estado reproductivo
La tercera aplicación se recomienda durante el estado reproductivo, con el fin de que el cultivo pueda llenar todas las estructuras reproductivas.